La historia de Leiva en Sonic Ranch, los estudios en Texas donde el cantante grabó su disco 'Gigante'
En abril de 2024, Leiva se encerró con sus compañeros y amigos en Sonic Ranch, el complejo de estudios de grabación más grande del mundo, situado en Texas. Allí creó algunas canciones de su sexto álbum en solitario, Gigante.
[[LINK:INTERNO|||Article|||67dd56a6c3b9eb00077b777e|||Leiva da las claves de su gira 'Gigante': escenografía, invitados, setlist…]]
Las cinco canciones que ya podemos escuchar de 'Gigante', el nuevo disco de Leiva

Leiva estrena este 4 de abril Gigante, el sexto álbum del artista con el que se ha desnudado (aún más) emocional y físicamente. El cantautor ha hecho todo un viaje con este proyecto, y no solamente musical.
Gigante es el resultado de grabaciones en Sonic Ranch, situados en la frontera de Texas con México. Este lugar tan especial es el complejo de estudios de grabación más grande del mundo, diseñado por Vincent Van Haff.
Una entrevista de lo más personal en El País Semanal revela cómo fue la aventura por la que cobró vida este nuevo proyecto con Leiva, su hermano Juancho (cantante de Sidecars), Mateo Sujatovich y Tony Rancich, dueño de Sonic Ranch, reunidos en Tornillo.
Las grabaciones se dieron así en un rincón de El Paso en abril de 2024, un año antes del estreno del disco. En esa zona era peligroso el simple hecho de correr por las mañanas, por los perros salvajes que frecuentan las inmediaciones.
Sonic Ranch es una antigua hacienda del siglo XIX a la que se llega con un jeep atravesando decenas de kilómetros. En dicho Rancho Leiva grabó las últimas canciones del disco, rodeado de un entorno de estilo hippy. "Menuda setentada es todo esto", expresó el cantante al mencionado medio.
"Mi vida consiste en conseguir que el potenciómetro de ilusión no baje. Y esto me mata de ilusión. Vengo hasta aquí para estar con mis amigos. Aquí hay una artesanía vintage que usaba la gente con la que llevaba forrada mi carpeta", manifestó en ese momento, emocionado, el cantautor.
En Sonic Ranch Leiva consiguió no solo crear música, sino vivir momentos únicos, o ambas cosas a la vez. Por ejemplo, fue testigo del gran eclipse total de América y grabó en el mítico Big Blue Studio.
Allí nacieron canciones de Gigante como Barrio y Cuarenta mil, y seis de los 14 temas están grabados con cinta analógica. "De esta forma, tienes muy pocas oportunidades con las pistas. Desde mi punto de vista, es más conmovedor y se parece más a mis referencias. Tienes que apostar por la toma más emocionante", explicó el cantante de Terriblemente cruel para El País.
Una experiencia del o más exclusiva e íntima, donde Leiva puede hacer que brote la magia mimetizado con el entorno.