El Brasas ya ha tenido dos fracasos amorosos seguidos, pero esta vez se ha encaprichado de un taxista que se parece a Pedro García Aguado, y claro, quiere acabar la carrera de una manera diferente...
El Brasas ya ha tenido dos fracasos amorosos seguidos, pero esta vez se ha encaprichado de un taxista que se parece a Pedro García Aguado, y claro, quiere acabar la carrera de una manera diferente...
El Brasas vuelve a ser educador vial. En esta ocasión, encuentra a un chico ecuatoriano que ha cruzado en rojo, y la penitencia va a ser ponerse a cantar en mitad de la calle el himno de ecuador. ¿Lo conseguirá?
El Brasas vuelve a ser educador vial. En esta ocasión, encuentra a un chico ecuatoriano que ha cruzado en rojo, y la penitencia va a ser ponerse a cantar en mitad de la calle el himno de ecuador. ¿Lo conseguirá?
El Brasas le hace un lío al taxista espectacular, porque le da tres nombres distintos de una misma calle...¡Y por si fuera poco lleva una bocina encima!