Alberto Martos consigue que un hombre le haga caso diciendo que esa plaza es suya. Además, esta vez se le ha puesto a llorar al hombre para conseguir su plaza...¡máxima credibilidad para Martos!
Alberto Martos consigue que un hombre le haga caso diciendo que esa plaza es suya. Además, esta vez se le ha puesto a llorar al hombre para conseguir su plaza...¡máxima credibilidad para Martos!
Alberto Martos se ha encontrado a unas chicas en el parque haciéndose fotos con poca ropa para una web de danza del viente, y ha ido a decirles que sin permiso allí no pueden hacerse fotos...¡que es su territorio!
Alberto Martos se ha encontrado a unas chicas en el parque haciéndose fotos con poca ropa para una web de danza del viente, y ha ido a decirles que sin permiso allí no pueden hacerse fotos...¡que es su territorio!
Alberto Martos ya no sólo guarda su plaza en plena calle, ahora también la de su vecino, que también está en la calle y durante una semana y nadie puede aparcar allí...¡por eso vigila la plaza durante todo el día!
Alberto Martos ya no sólo guarda su plaza en plena calle, ahora también la de su vecino, que también está en la calle y durante una semana y nadie puede aparcar allí...¡por eso vigila la plaza durante todo el día!