
'Mok-bang', pagar por ver comer a otros
La ''Reina'' de esta tendencia puede comer durante dos horas para después chatear con el resto de internautas que pagan por verle comer.
La ''Reina'' de esta tendencia puede comer durante dos horas para después chatear con el resto de internautas que pagan por verle comer.
Un joven noruego inmortaliza su pasión por la comida rápida tatuándose un ticket de su cena en el brazo.
El arrestado, un ciudadano paquistaní de 31 años, pretendía cobrar más de 122.000 euros.
La agresora viajaba junto a unas amigas tras celebrar en Barcelona su despedida de soltera.
La chica pretendía recuperar el móvil de su interior cuando sufrió el percance.
Hasta que los alumnos no recaudaran 500 dólares para una ONG no pararían de reproducir sus canciones.
Los Carabinieris cubrieron con una sábana al español y se lo llevaron a la comisaría mientras este gritaba: "Freedom, freedom".
El hombre aprovechó la operación de su perra para tatuarle un corazón con su nombre y el de su mujer.